La batalla constante
de amar o querer
de esperar o dejar ir
de estar o huir
de soñar o despertar
de seguir o soltar...
Sanar no es borrar
pues lo que dolió, no desaparece
tal vez hubiese sido distinto
pero el verdadero alivio llega
cuando dejamos de luchar ...con la historia.
El deseo constante de volver
se vuelve idiota cuando empiezas a llorar
¿por qué recordar lo que duele?
¿por qué no atesorarlo y seguir?
Darle un lugar en el corazón
no es justificar lo que pasó
ni decir que estuvo bien
eso forma parte de nuestra vida
eso tuvo un impacto...
en quienes somos hoy.
Cuando aceptamos el pasado
sin rechazo ni resistencia
deja de gobernarnos desde la herida...
y se convierte finalmente
en una experiencia integrada.
Desde ahí aparece la calma
porque ya no necesitamos huir
de lo que fue...
¿es esto suficiente para que puedas seguir adelante?
solo tú tienes la respuesta.